17 de febrero de 2009

Joven juega en television, lo acusan de hacer trampa


Título: Slumdog Millionaire - (2008)
País: Reino Unido
Idiomas: inglés e hindi
Género: drama
Ocasión: Cuando quieres ver una película poderosa
Dónde se consigue: Está en los cines ahora mismo

Resumen

Un joven participa del programa Who wants to be a millionaire? (versión de la India) y está a punto de ganar todo el dinero cuando lo acusan de hacer trampa.

Reseña

Aquell@s que me leen con regularidad (aunque hace tiempo que no escribo con regularidad) sabrán que no soy dado a recomendar películas extranjeras que son demasiado famosas. Parte del propósito de este blog es dar a conocer buenas películas extranjeras que, por una u otra razón, no se conocen mucho en esta parte del mundo. Sin embargo, después de ver Slumdog Millionaire decidí que tenía que hacer una excepción.

Por razones personales no he estado viendo mucho cine recientemente. En parte por eso he dejado de escribir; no tengo muchas recomendaciones nuevas. Pero ayer hice un aparte y, dejándome llevar por las recomendaciones de mi familia, fui a ver este filme británico. Slumdog Millionaire me recordó, una vez más, por que prefiero el cine internacional e independiente al cine hollywoodense.

Lo primero que me llamo la atención de este largometraje fue la estructura narrativa que utiliza. Mezclando tres tiempos distintos (el pasado pasado, el pasado reciente y el presente) Slumdog Millionaire logra mantener la atención de uno desde la primera escena de tortura hasta el tradicional baile bollywoodense que se da mientras ruedan los créditos. El manejo del tiempo, por demás, está tan bien hecho que uno no se confunde con las tres historias que corren paralelas hasta unirse al final.

La escenificación cruda de la vida en los arrabales de la India es uno de los aciertos más grandes de Slumdog. No es excesivamente gráfica, pero no tiene que serlo para presentarnos la pobreza, la miseria y sus distintas consecuencias. Por un lado hace un gran trabajo al enseñarnos la dureza de la vida de las personas que viven en este mundo, pero por otro nos muestra la inventiva, el instinto de supervivencia y la habilidad humana para aguantar dolor.

Tengo que decir que es una película que brilla en casi todos los aspectos: las actuaciones, la cinematografía, la escenografía, la música, etc. La colaboración de dos directores de backgrounds y nacionalidades distintas (Danny Boyle - UK - Loveleen Tandan* - India) se nota en la elección cautelosa de todos estos elementos. Es una fusión maravillosa.

Hay algo, sin embargo, que me incomoda un poco de la premisa básica de la película. La construcción de la historia parecería decir dos cosas con las que no estoy de acuerdo: 1) que la voluntad individual puede por encima de todas las estructuras de poder y 2) que, en el fondo, el mercado es la salvación. En cuanto a lo primero, el debate entre las estructuras y la agencia del ser humano, creo que existe una necesidad humana de decirnos a nosotros/as mismos/as que no somos irrelevantes, que tenemos poder y que podemos cambiar las situaciones. Y aunque lo veo como un sentimiento noble y esperanzador, pienso que a veces pecamos de sobresimplificar las situaciones. A mí me parece que es indiscutible que existen estructuras que impiden el desarrollo de miles de millones de seres humanos. Jamás y nunca me podrán convencer de que la gente es "pobre por que quiere" y de que todo se arreglaría con un poquito de "positive thinking". Pero bueno, esto es otra entrada para otro blog =)

En cuanto a lo segundo, creo que el mercado, representado claramente por el show "Who wants to be a millionaire?" aparece en esta película como escape y salvación. La primera función, la de escape, se muestra cuando vemos como el país se paraliza cada vez que viene el show. De hecho, en un momento dado la misma Latika se lo menciona a Jamal. Y son escenas dignas de un libro de la primera generación de la escuela de Frankfurt: todo el mundo olvidándose de su dolor y pobreza por media hora en lo que la televisión los teletransporta a un mundo mágico de dinero y placer. No creo que tenga que mencionar como se muestra el show como salvación. Lo problemático de esto es que en ningún momento se explica que el capital ha jugado una gran parte en la miseria de estas personas. De hecho, la mirada de la película está tan reducida que parecería que esas condiciones las causan ell@s mism@s. Anyways, la verdad es que esto es una inclinación ideológica y no le resta ningun mérito al proyecto artístico per se.

Admito no haber visto todas las películas que están nominadas al Oscar este año, sin embargo, si me dejo llevar por la “frontrunner”, The Curious Case of Benjamin Button, tengo que decir que Slumdog es la que debería ganar. Pero, como me imagino que ustedes saben, el Oscar es un premio que ha ido perdiendo toda credibilidad poco a poco. Después de todo, esta es la misma Academia que le otorgo 13 nominaciones a Titanic, que nominó a Jerry Maguire como mejor película del año, que le robó el oscar a La Vita e Bella de mejor película (no extranjera), etc. Así que si Slumdog Millionaire no gana, no me sorprenderá; al fin y al cabo, no se deben esperar peras del olmo.


* Cabe mencionar que a Loveleen Tandan no la nominaron al Oscar mientras que al co-director Danny Boyle sí. La Academia, tan chula, se escuda detrás de una regla anticuada que dice que solo una persona puede quedar nominada para el premio de mejor dirección. Loveleen Tandan hubiera sido la primera mujer no-blanca nominada al premio. Y eso que según los conservadores estadounidenses Hollywood es la tierra santa de los liberales. =)

(Update: Slumdog sí ganó el Oscar y Danny Boyle ganó el Oscar como mejor director. Enhorabuena! Sin embargo, el Sr. Boyle ni siquiera mencionó a Loveleen Tandan, a quien consideró tan importante en el proceso de hacer la película que le dio el título de co-directora. Después de haber leído varias versiones, parece que el proyecto original era de Boyle y quizá por eso es que sólo le dieron la nominación a él. No obstante, hay mucha política envuelta en esto. Aquí les dejo un enlace con una perspectiva feminista, muy interesante e importante, del asunto.)

15 de agosto de 2008

Joven estadounidense viaja a Ucrania a buscar pistas de sus antepasados

Título: Everything is Illuminated (2005)
País: Estados Unidos
Idiomas: inglés, ucraniano, ruso (español y closed captioning)
Género: comedia / drama
Ocasión: Cuando quieres ver una película “bonita”
Dónde se consigue*: Blockbuster, Netflix

Resumen

Un joven coleccionista visita la tierra de sus abuelos en busca de pistas sobre sus antepasados.

Reseña

En Estados Unidos, de vez en cuando, se producen algunas películas que tienen un sabor extranjero, una sensibilidad distinta y una profundidad que las diferencia de sus contrapartes hollywoodenses. Everything is illuminated es este tipo de película.

Basada en la novela del mismo nombre escrita por Jonathan Safran Foer, Everything is Illuminated es la historia de un joven en busca de su pasado. No obstante, más allá del tema trillado, el filme maneja, magistralmente, varios otros temas que se intersecan. Por una parte vemos la obsesión de una persona con “congelar” el pasado. Jonathan (interpretado a la perfección por Elijah Wood) es un muchacho que no confronta sus emociones; vive su vida en la comodidad aséptica de sus bolsas plásticas. Sin embargo, vemos que esto es un mecanismo de defensa. El personaje tiene ganas de vivir sus emociones pero algo se lo impide y por eso usa como mediadoras a las bolsitas en las que colecciona sus artefactos. Estas son su memoria; aquellas que le permiten acceder a las emociones embotelladas de cada momento.

Por otra parte, la película maneja de forma muy cómica el choque cultural. Desde las expectativas que tiene un joven del campo de Ucrania acerca de lo que es un “estadounidense” hasta las diferencias en procedimientos, comidas y modos de ver la vida entre Europa Oriental y Estados Unidos. Por supuesto, siempre que vemos un largometraje estadounidense tenemos que estar pendientes a las “visiones de mundo” que éstas nos presentan. Bien sabido es que la historia y las culturas extranjeras no son el fuerte de muchos estadounidenses y, por ende, las representaciones que se hacen de éstas no siempre son las más fieles o halagadoras. Un artículo del Prague Post aclara las omisiones y/o distorsiones que hace el filme en cuanto a la historia de Ucrania.

Esto, sin embargo, no implica que como obra de ficción no sirva. Es un filme con mucha atención al detalle, a las emociones de los personajes y a las relaciones entre familiares (vivos o muertos). Al igual que en otras películas de carretera que he reseñado (Riding Alone for Thousands of Miles, Central Station, El último tren), Everything is Illuminated nos presenta como el viaje cambia a los personajes y cómo éste se convierte en otro personaje adicional.

Habría que resaltar, además, la actuación de Eugene Hutz en el papel de Alex. Como no he leído la novela, no sé exactamente como Jonathan Safran describió a Alex, pero después de haber visto la versión fílmica, nadie más va a poder sustituir la imagen mental de ese Alex. Eugene Hutz logra evocar múltiples emociones en nosotros: gracia con sus comentarios chisposos y (aparentemente) arbitrarios, molestia ante sus prejuicios obvios, lástima por sus sueños no realizados, admiración por su sentido de responsabilidad y solidaridad ante sus dolores personales. Es una actuación tan completa que el personaje nos agarra desde los primeros cinco minutos del filme. Además, Alex presenta la contraparte perfecta a Jonathan (el personaje); en esencia, se complementan.

Finalmente, creo que es importante destacar la labor cinematográfica y auditiva de la película. Las imágenes y la banda sonora de Everything is Illuminated son, en gran parte, las responsables de traspasarnos las emociones de la historia. La película hace gala de su nombre en ambas áreas: la luz nos revela los paisajes más hermosos de esa tierra lejana y la música ilumina (de forma sonora) los silencios oscuros de los personajes.

En fin, Everything is Illuminated es un filme sensible y divertido que enfrenta a sus personajes con sus propias emociones.

Cortos


* Parte del propósito de este blog es compartir los lugares en donde se pueden conseguir las películas. Si usted sabe de un sitio en específico, por favor añádalo en la sección de comentarios. ¡¡Gracias!!

6 de agosto de 2008

Nombran a conserje como alcalde de San Pedro de los Saguaros

Título: La ley de Herodes (1999)
País: México
Idioma: español
Género: comedia negra
Ocasión: Cuando buscas un filme irreverente
Dónde se consigue*: Blockbuster, Netflix, Amazon Marketplace

Resumen

El partido de gobierno en México escoge a un conserje para asumir el cargo de alcalde de un pueblito en el medio de la nada que es famoso por la corrupción de sus políticos y ciudadanos que toman la ley en sus propias manos.

Reseña

El género de “comedia negra” es uno muy difícil de producir. En muchos casos, la comedia es tan sutil que sólo vemos la parte dramática de estos filmes y nos preguntamos ¿y dónde se quedó la risa? Este puede ser el caso de La ley de Herodes dependiendo de cual sea su estilo de humor. No obstante, la película vale la pena tanto en su encarnación humorística cómo en el drama.

La ley de Herodes es un filme que presenta dos críticas a la vez. En primera instancia vemos la crítica de la avaricia. Este es, efectivamente, el tema principal de la película. Se nos muestra cómo el dinero y el poder transforman a un ser humano. Aunque esto es un tema muy trillado, se logra muy bien en el filme quizás por el uso acertado de la hipérbole. Cuando pensamos que la avaricia del personaje no puede llegar más allá, Varguitas (el personaje) nos sorprende.

Por otra parte, hay una crítica politico-partidista muy fuerte también. Los guionistas decidieron situar el filme en una época en que el PRI de México estaba en su máximo apogeo. Esto les permitió trazar líneas directas de corrupción a la institución partidista. Claro, aunque el personaje de Vargas es inventado, está inspirado por casos reales que se dieron a lo largo de las décadas de gobierno del PRI. Los guionistas van más allá y mezclan personajes ficticios con personajes reales como Miguel Alemán, presidente de México del 46 al 52. Claro, esta decisión de atacar al PRI casi directamente tuvo ciertas repercusiones en cuanto al estreno y la distribución de la película. Para más información sobre ese caso, oprima aquí.

Finalmente, habría que hablar sobre la ambientación de La ley de Herodes. Situada en el pueblo ficticio de San Pedro de los Saguaros, el filme utiliza una estética muy parecida a la de los westerns. Predominan los colores tierra, inclusive en la misma textura de la cámara. Se complementa esta escenografía con música típica del México de los 40’s en varias escenas. El director logró crear la ambientación perfecta para esta localidad que se suponía estaba en el medio de la nada, en medio del desierto mexicano. Igualmente, el largometraje cuenta con una buena cinematografía que le saca provecho tanto a los escenarios del pueblo como a los paisajes que le rodean.

En fin, La ley de Herodes es un buen estudio de cómo las circunstancias pueden sacarle lo peor a un ser humano. De igual forma, es una película valiente que de forma mordaz nos presenta el cinismo de la corrupción política. Aunque está situada en otra época, es una película muy relevante para nuestro mundo contemporáneo.

Película

Aparentemente alguien la puso en YouTube.

2 de agosto de 2008

Historia verdadera de ciclista que invento bicicleta nueva

Título: The Flying Scotsman (2006)
Países: Alemania / Inglaterra
Idioma: inglés (subtítulos en español, francés y closed captioning en inglés)
Género: drama
Ocasión: Cuando quieres ver una historia que verdaderamente inspira
Dónde se consigue*: Netflix, Amazon Marketplace, Five Star Video en Cabo Rojo

Resumen

La historia verídica de la carrera deportiva del ciclista Graeme Obree.

Reseña

The Flying Scotsman no es una historia de triunfo cualquiera. Mientras otras películas deportivas se enfocan en el entrenamiento del/a atleta, The Flying Scotsman se enfoca en las tribulaciones de Graeme Obree una vez ha llegado a la cima. Obree, muy bien interpretado por Jonny Lee Miller, es un hombre que adviene al ciclismo como una forma de escapar de sus enemigos reales e imaginarios. Claro queda, entonces, que estos “demonios” le persiguen (metafórica y literalmente) una vez ha conquistado los escalafones más altos de su deporte.

Sin embargo, la historia de Obree es mucho más que un hombre batallando con depresión. Es la historia de un ser humano que tiene que lidiar con obstáculos en frentes múltiples. En The Flying Scotsman vemos, por una parte, el conflicto clásico entre las industrias y los individuos. Obree, que además de ser un gran ciclista entiende a perfección las leyes de la física que gobiernan su deporte, desarrolla su propia bicicleta y esto no les sienta bien a los representantes de los grandes intereses económicos. Se ve amenazado el monopolio que tienen estos sobre la compra/venta de los equipos de ciclismo y, como ha de esperarse, los grandes intereses contra-atacan. Por otra parte vemos sus depresiones repentinas que, a pesar de sus grandes triunfos, lo atacan sin misericordia. Y, finalmente, vemos cómo el mismo mundo del ciclismo le propina cantazos una y otra vez. Durante todo esto, Obree cae en varias ocasiones, pero nunca se da por vencido definitivamente.

He leído varios reviews de personas que conocen la historia de Graeme porque son fanáticos/as del ciclismo y parecen concordar en que la película es muy fiel a su autobiografía. Saber que hay personas que tienen la fortaleza mental para continuar hacia delante aún cuando esa misma mente los traiciona es algo que exige nuestra admiración. La obstinación y terquedad que demuestra Obree para negarle la victoria a sus enemigos es lo que hace que nos gocemos sus victorias y sintamos sus derrotas. Es una película digna de los libros de auto-ayuda que, afortunadamente, no sufre de los tonos sacarinos e infantiles que a veces tienen éstos.

Finalmente, me parece que los escritores hicieron un gran trabajo al escoger los momentos pertinentes para narrar la historia. No vemos TODA la carrera deportiva de Obree y esto, en parte, se debe a que se le da un espacio importante a la batalla mental y emocional que tiene el ciclista consigo mismo. Se construye, entonces, un buen balance entre la emoción y pasión del deporte (que no falta) y el desarrollo del personaje. Quizás el mejor logro de todos es conseguir este balance en una película de 96 minutos.

En fin, The Flying Scotsman es un filme que inspira, entretiene y nos llena de emociones contradictorias. En algunos momentos queremos gritar ante las injusticias y en otros sonreímos complacidos y llenos de esperanza.

Cortos

Oprima aquí.

* Parte del propósito de este blog es compartir los lugares en donde se pueden conseguir las películas. Si usted sabe de un sitio en específico, por favor añádalo en la sección de comentarios. ¡¡Gracias!!